A mediados del mes de marzo, Santander alberga el mayor jardín vertical interior de Europa. Un lienzo vegetal de 17 metros de altura y 32 metros de largo que complementa la lista de espacios verdes en la capital  cántabra. En el barrio Castilla-Hermida, al interior de un edificio y luego de una exhaustiva rehabilitación, se convirtió en un centro cívico de la ciudad que cuenta con diferentes usos tanto sociales como creativos. Y por supuesto desde ya será un referente para los amantes de la jardinería del mundo.

Pudo haber sido simplemente un patio de luz sin importancia alguna, pero gracias a un programa de arquitectura y a las normativas urbanísticas, se ha convertido en uno de los lugares más particulares de Santander. El jardín tiene cuatro alturas, que son atravesadas por las vigas originales del lugar que ahora saltan a la vista. Tiene una superficie de cerca de 600 metros cuadrados y posee un sistema modular semi-hidropónico textil que fue desarrollado en la universidad de Sevilla, lo cual permite que las plantas crezcan en tierra y así conseguir que llegue aire a la raíz de forma adecuada para poder retener los nutrientes necesarios para su fortalecimiento.

El lugar posee más de 22.300 plantas de 26 especies, que han sido plantadas, siguiendo una línea paisajística, con varios puntos de vista en cuanto a texturas y colores que se divide en dos: detalle, con manchas menores para ver desde las aperturas designadas en los diferentes niveles y una escala que agrupa el conjunto, con manchas más grandes que acompañan el jardín y dan una unidad en el diseño. Esto se logró al escogerse un patrón de mimbre que recorre las líneas más importantes.

El jardín es vertical y se riega con un sistema monitorizado recirculado con el que se optimiza el consumo de agua, las plantas allí presentes han sido seleccionadas teniendo en cuenta las condiciones micro-climáticas y del lugar para así minimizar el consumo de agua por el riego.

Al ingresar por el vestíbulo, se puede apreciar una zona contigua a la recepción en donde se puede tener un acercamiento al jardín vertical, donde se destaca un punto de fuga importante. Este mural no solo será para los usuarios del centro cívico, estará abierto para los ciudadanos y turistas que así lo deseen. Los secretos del jardín podrán ser descubiertos mediante visitas programadas gratuitas, esto por motivo de las condiciones que enfrentamos en la actualidad por la pandemia, por esto las visitas se realizaran en grupos de máximo 6 personas y el recorrido no durara más de 20 minutos.

La alfombra vegetal es un récord en cuanto a los elementos más llamativos de la exhibición, con esta se logró recuperar los 2.800 metros cuadrados pertenecientes al antiguo edificio de Tabacalera, que se mantuvo cerrado desde 1993 y que es un símbolo histórico de representación de las primeras manifestaciones en España.

En la actualidad allí se encuentra la Fábrica de la Creación, es una ludoteca destinada a niños, con diferentes talleres de formación, etc. Allí se accede por un gran vestíbulo. Se han asegurado que desde todos los puntos principales del lugar, se pueda tener una vista agradable del jardín. No solo como forma decorativa, sino como complemento, permite la entrada de luz natural, lo que facilita la reducción en cuanto a consumos energéticos.

Para finalizar, la terraza se ha destinado como mirador sobre la bahía, esta dispone de un lucernario que es clave para la recepción del sol del jardín, y también permitiendo una vista del mismo desde una abertura en el techo que permite el paso de la luz.