El verano está a punto de comenzar y el calor ya se va apoderando de la elección de nuestras prendas de vestir, uno de los principales deseos es poder tener una piscina en casa o poder aprovechar las amistades que tienen ese privilegio. Nine Elms, un barrio en el centro de Londres, ha inaugurado recientemente la que será la piscina más envidiable de toda la ciudad: Sky pool, y aunque el acceso no es público, merece ser admirada por lo menos desde abajo.

El proyecto se sitúa en un barrio relativamente nuevo que se ha destacado por su transformación y modernas construcciones, que se pueden visualizar en altos edificios de última tecnología. La piscina flotante está a cargo de HAL Architects de la mano de Ballymore Properties, como forma de continuación de la primera fase de Embassy Gardens, un proyecto que llegó al éxito de forma inmediata. 

Para esta segunda fase, la construcción tiene 872 viviendas nuevas que tienen todas las comodidades necesarias, gimnasio, bar y un espacio adaptado para el teletrabajo. Pero lo que más llama la atención es la piscina suspendida en el aire que une dos de los edificios. Aparte de la funcionalidad de la piscina, este proyecto espera convertirse en una nueva atracción arquitectónica tanto para los turistas como para los locales.

Las imágenes ya muestran la impresión que puede llegar a causar esta nueva construcción. Tiene 35 metros de altura y 15 metros entre edificios. Tiene una capacidad de 148.000 litros de agua y será la conexión entre los residentes de ambos edificios. 

La estructura fue sometida a varias pruebas previas a su construcción, por lo cual, una vez construida, recorrió todo el mundo desde Colorado hasta Texas para finalmente llegar al lugar que la acogería como su hogar en Londres, Para la elección de los materiales, se tuvo inspiración en los acuarios más maravillosos del mundo, dando como resultado un cuerpo hecho de un fuerte acrílico. 

No solo se trata de una novedad mundial, el Sky Pool también se pensó para llevarse el galardón a los mejores atardeceres. Desde la piscina se podrá apreciar el London Eye. Esto la convertirá en algo que va mucho más allá de ser una simple piscina. Pero la mala noticia es que este lugar estará disponible solo para los residentes, siendo esto una ventaja para ellos, teniendo en cuenta la multitud de turistas que atraería.

La piscina comenzó a funcionar desde el pasado 12 de mayo y sin duda será una gran experiencia pasar por debajo de ella e impresionarte por su altura.