A pesar de estar en el centro de Roma, el majestuoso Mausoleo de Augusto ha estado abandonado por años, fue construido en honor al hijo adoptivo de Julio Cesar y fue reabierto al público en días pasados. 

Siempre se había visto en ruinas, pero siempre fue un monumento de gran importancia en la antigüedad, es un enorme edificio entre laberintos con una majestuosidad única, que en Roma no se había visto. 

Este monumento fúnebre estuvo dedicado a Augusto, rey por más de 40 años, entre el 27 a.C y el 14 d. C, su tamaño era colosal, con una base cilíndrica de 90 metros, y una plantación de cipreses, en su cima sobresale una estatua de bronce dorado en honor al emperador, instalada a 45 metros de altura. 

Su centro está hecho de mármol blanco, tiene una cámara funeraria que era reservada para el emperador y su esposa, mientras que las otras serían destinadas a miembros de la dinastía Julio-Claudia, haciendo referencia a los primeros cinco emperadores de Roma que tenían parentesco con Julio Cesar: Augusto, Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón. 

La alcaldía de Roma se mostró satisfecha ante la apertura de esta obra maestra de la antigua Roma, considerado un tesoro invaluable que ha renacido en todo su esplendor, muchos romanos y turistas, se han perdido la experiencia de poder visitarlo, ya que por años ha estado en abandono. 

La historia de este lugar siempre ha sido empañada, luego de la caída del Imperio Romano, fue convertida en fortaleza para la Edad Media, luego durante el Renacentista paso a ser un jardín italiano, una arena para toros y luego se convirtió en una sal de conciertos en 1908, para 1930 fue restaurado con fines políticos por órdenes Mussolini añorando seguir los pasos del imperio. Ya al final de tantas transformaciones, ahora solo se puede observar un 30% del edificio original. 

Las obras aún no han sido finalizadas, en el lugar se pueden apreciar carros de construcción y muchos trabajadores que parecen pequeñas hormigas obreras al lado del majestuoso edificio, inspirado en la tumba de Alejandro Magno en Alejandría.

Hoy, en una Roma sin turistas por causa de la pandemia, muchos locales se han visto entusiasmados por la idea de la reapertura de este lugar, para hacerlo se deben seguir todas las medidas sanitarias necesarias y sobre todo reservar la entrada por internet y como tiempo de antelación, ya que se ha despertado un gran interés por parte de los italianos.