Irlanda tiene un nuevo atractivo para todos los amantes de este país y de su naturaleza, 13 kilómetros de senderos amplios que atraviesan pueblos llenos de patrimonios y paisajes dignos de una postal por medio de los condados de varios condados. Trazan el canal Real que tiene más de 220 años de antigüedad y atraviesa los maravillosos paisajes ancestrales del este de Irlanda hacia el río Shannon. La primera etapa inicia a solo 25 kilómetros de Dublín, aunque se espera que pronto se conecte directo con la capital.

Tiene un funcionamiento muy similar a las líneas verdes de España, Irlanda ha aprovechado las antiguas líneas ferroviarias para poder convertirlos en lugares para los senderistas y amantes de los recorridos en bicicleta. De este modo se extiende un canal fluvial que puede recorrer en barco desde marzo. La vía del Canal Real sigue una ruta que atraviesa cerca de 90 puentes, 17 puertos y 4 acueductos, también se puede encontrar varios monumentos históricos que adornan los paisajes rústicos e industriales.

Los senderos del lugar se convierten en una gran opción para desconectarse del ruido de la ciudad y así poder disfrutar de diferentes tipos de actividades tanto culturales como de ocio en la naturaleza. Gracias a su amplia red de rutas, que se adaptan a todos los niveles, los visitantes pueden recorrer tramos largos o cortos según sea su preferencia, con etapas desde 6 a 15 kilómetros. Visitar este lugar también es una excusa perfecta para adentrarse y conocer la diversidad de flora y fauna que allí se encuentra.

Uno de los sitios desde donde se puede dar punto de salida al recorrido se encuentra en Mullingar, ubicado en el condado de Westmeath, el corazón ancestral del este de Irlanda, es un lugar comercial que contiene una variedad de servicios de turismo para poder disfrutar de una gran experiencia, todo un viaje al corazón irlandés. Se puede viajar en bicicleta desde cualquiera de las ciudades que se encuentran en la ruta, pero también se puede optar por usar el tren, ya que la vía verde está conectada con la red ferroviaria irlandesa que se convierte en una de las mejores opciones para visitar otras ciudades del país.