Los vuelos internos cuyos recorridos pueden realizarse en tren y en menos de dos horas podrían llegar a desaparecer muy pronto en Francia. Hace unos días, la legislación francesa votó por suspender estos vuelos como parte de un proyecto de ley a favor del clima, el cual pretende disminuir las emisiones de carbono, en cerca de un 40% para 2030 teniendo en cuenta los niveles que se manejaban en 1990. Sin embargo, esta iniciativa no se ha salvado de las polémicas y por esta razón, la ley deberá ser aprobada por el Senado antes de una última votación en la cámara baja.

Esta medida aparece en uno de los momentos más cruciales para el sector de la aviación, por motivos de la pandemia, este proyecto se aprobó poco después de que el gobierno francés anunciara que duplicaría su participación en la compañía Air France dando una recapitalización de cerca de 4.000 millones de euros, dinero con el cual la aerolínea espera poder recuperarse. Por otro lado, el sector aeronáutico asegura que no están en el momento más adecuado para hacer una limitación de los vuelos, pero por otro lado, algunos sectores ecologistas aseguran que esta medida no es suficiente para asegurar una ayuda al cambio climático que sea representativa.

Para el Ministerio de Industria, no hay una oposición entre el rescate económico y la ley a favor del clima. La aviación es un contribuyente de dióxido de carbono y  con el cambio climático se deben reducir las emisiones. Por esto se deben apoyar a las compañías para no dejar que esta idea se quede solo en el camino.

A pesar de la controversia que ha generado la ley, esto se aplicaría a 108 rutas nacionales en Francia, entre ellas se encuentran las rutas de París a Burdeos y Lyon, y de Lyon a Marsella. Los vuelos que despegan del aeropuerto París Charles de Gaulle no estarían afectados.

La iniciativa solo será un intento del país para hacer una reducción de las emisiones de carbono que generan los aviones. Algunas aerolíneas se han comprometido por cuenta propia a realizar la disminución de las emisiones, mientras que por parte de los consumidores ya se estaban generando cambios desde 2019, en donde el tren había tomado un mayor protagonismo. Otro de los planes que comienzan a tomar impulso es prohibir los vuelos con conexiones de tren que tengan menos de cuatro horas y la prohibición de construcciones de nuevos aeropuertos o ampliaciones de los ya construidos. Sin embargo, por ahora solo se aplicará esta medida a los vuelos de dos horas y media.

Al ser aprobado este proyecto, la practicidad en cuanto a la conectividad entre la red de trenes y la aviación, tendrá una disminución de los costos y también un mejor uso de la red de trenes de Francia.

En cuanto a los viajeros internacionales, se espera que con la implementación de esta ley, se logre promover una política de billetes de tren más económica y con una mayor conectividad ferroviaria entre ciudades y que a pesar de la crisis desatada por el Covid-19, sé de una descentralización de vuelos a este país, generando una opción de líneas directas internacionales a las principales ciudades francesas.