Para la última noche de 2020, la tasa de alojamiento rural en Cataluña alcanzará el 76%, un 8% menos que el año pasado. Los usuarios solían ser grupos de amigos en los últimos años, pero debido a las restricciones, ahora son familias de una o dos burbujas. 

Las residencias rurales catalanas pueden salvar un poco el año en la Nochevieja, incluso mejor de lo esperado. Esto debido a que las restricciones de movilidad favorecen los viajes de cerca y el descubrimiento de su propio territorio, invitando a los viajeros a “estar en contacto directo con la naturaleza”. 

El lunes, se anunció que se mantendrían las restricciones establecidas y se decidió no aumentar las restricciones en Nochevieja. El anuncio alivió el impacto en varios sectores del turismo rural y de interior, muy relacionado con la nieve, ya que la cuota ha alcanzado el 90% de la ocupación. En Tarragona se ha anunciado que el alojamiento cerrará con el 100% de las reservas en Nochevieja. Sin embargo, para la hostelería y turismo de Tarragona, el turismo de costa (que ya está fuera de temporada), las restricciones suponen el golpe final a la "temporada desastrosa, Sin Port Aventura, sin turistas europeos de alto nivel, se ha perdido mucho. 

Aunque se tuvo un verano "relativamente bueno", la industria perdió un 20% por la cancelación de Semana Santa. Al no aumentar las restricciones, las reservas para la Nochevieja se mantienen. A pesar de la capacidad limitada, la estación de esquí está llena. Dando así una pizca de esperanza a industria del turismo que  representa el 13% del PIB.

Sin embargo, las reservas para el 31 de diciembre lograron mantenerse, se generaron muchas reservas, pero también muchas cancelaciones; las reservas solían estar cerradas en agosto, pero este año siguen abiertas hasta último momento para agotar esfuerzos por salvar el cierre del año